miércoles, 26 de mayo de 2010

Quedarse sin celular produce un daño moral

(Fuente: Diario Judicial) La Sala F de la Cámara Comercial condenó a la empresa de telefonía móvil CTI a indemnizar en 5.220 pesos en concepto de daño moral a Gabriel Vázquez, un ex empleado del Ente Regulador de Servicios Públicos, que desarrollaba actividad y se vio impedido de usar su línea de teléfono celular. El actor sostuvo que al daño que le ocasionó la circunstancia de encontrarse incomunicado se debía agregar el generado por el "peregrinar" en las oficinas de CTI y de la CNC, el envío de cartas y faxes y los múltiples llamados telefónicos. Dijo que todo ello "le provocó malestar psíquico y angustias que merecen ser reparadas". La Cámara cambió el criterio y sostuvo que "a las molestias que sin duda debió experimentar el accionante por verse en la necesidad de acudir al organismo de contralor en la materia a fin de obtener una respuesta a su problema, deben aditarse las generadas por el hecho de la incomunicación en sí misma, que implicó un evidente incumplimiento contractual". Los jueces añadieron: "Se adecua al buen sentido presumir que quien adquiere un teléfono celular lo hace para satisfacer al menos una necesidad primordial: la de estar permanentemente comunicado y rápidamente localizable". Y, si la línea de ese teléfono celular, por razón imputable a la empresa que presta el servicio, se transforma en un aparato mudo, es razonable admitir que tal incomunicación produce un daño". NOTA Y FALLO