martes, 24 de marzo de 2015

Marketing sin escrúpulos

Resultado de imagen para subconsciente consumidorFuente: iProfesional.- En los últimos años, el desarrollo de herramientas biométricas permitió que profesionales de marketing puedan acceder a datos objetivos sobre los clientes. Para los profesionales de marketing, la mente del consumidor fue siempre un misterio que sólo podíamos intentar comprender a partir de lo que el consumidor nos contaba (o de lo que veíamos que hacía). En cierta medida, conocíamos los resultados (sus opiniones y acciones) pero no podíamos ver el proceso que llevaba a los mismos.
Esto cambió en los últimos años, con el desarrollo de múltiples herramientas biométricas que nos permiten obtener datos objetivos sobre lo que pasa por la mente del consumidor en el momento mismo en el que conecta con nuestras marcas, productos y mensajes.
Ahora tenemos la posibilidad de 'ver' en tiempo real cómo procesa la información y saber qué es lo que pasa dentro de su cerebro en el preciso instante en que lo exponemos a una publicidad o se enfrenta a una góndola.
Algunas de estas herramientas ya son bien conocidas, como el eye tracking, que nos permite ver con precisión milimétrica dónde el consumidor fija su vista.
O de desarrollo más reciente, bien al estilo de la serie de televisión Lie to me, es el software capaz de analizar las microexpresiones faciales y saber qué escenas de cada comercial sorprenden, divierten o desagradan a nuestro target.
Y si queremos ir más allá, casi en territorio de la ciencia ficción, tenemos tecnologías de biométrica neuronal, que nos permiten saber que porciones del cerebro se activan en cada momento indicando las emociones que siente el consumidor frente a cada escena de una publicidad, producto, marca o mensaje.
Si bien hace ya por lo menos 5 años que estamos aplicando estas tecnologías a la investigación de mercado, la revolución biométrica está entrando en un nuevo estadio gracias al dramático abaratamiento de estas tecnologías, cuyas versiones de bajo costo están siendo comercializadas a nivel masivo como aplicaciones en el área del entretenimiento, pero tienen suficiente precisión como para ser utilizadas en aplicaciones con requerimientos científicos.
Así por ejemplo, los equipos de eye tracking bajaron de u$s15.000 a menos de u$s200, el análisis de microexpresiones se realiza con simples webcams y software en la nube, y ya hay neurosensores recreacionales a precios muy atractivos.
Estos desarrollos representan un salto cualitativo en nuestra posibilidad de entender al consumidor. Ya no estamos limitados a observar sus acciones o preguntarle sus opiniones, sino que podemos registrar sus reacciones corporales espontáneas e involuntarias, abriendo una ventana hacia su subconsciente.
Pero el secreto para el aprovechamiento de estas tecnologías está en saber que conectarnos con las reacciones espontáneas y subconscientes del consumidor no es más que la mitad de la cuestión para entenderlo y predecir su comportamiento. La otra mitad sigue siendo la conjunción de filtros actitudinales, sociales y culturales a través de los cuales cada consumidor interpreta la realidad, limita sus impulsos y finalmente toma sus decisiones (filtros que aprendimos a interpretar en las escuelas de psicología, sociología, antropología y comunicación).
Un profesional de marketing que ignore estos filtros sería el equivalente a un director de cine de terror que decida eliminar de sus películas las escenas que asustan al público, porque un neurosensor detectó que frente a ellas el público siente una emoción negativa (el miedo). O un publicista de los años 50, que limite sus publicidades a chicas lindas livianas de ropa, sosteniendo sus productos pensando que esto será una receta infalible para atraer a los consumidores hombres. Es decir, será un profesional que estará pensando en generar estímulos placenteros para el consumidor, pero olvidándose de la construcción de un posicionamiento marcario.
Para el profesional de la investigación de mercado, en cambio, estas herramientas son sumamente valiosas cuando se combinan con metodologías tradicionales, justamente porque permiten detectar la distancia que hay entre lo que el consumidor piensa, dice y hace, entendimiento clave para optimizar los mensajes publicitarios.
Indudablemente, nuevas tecnologías que traen nuevos desafíos (y sus consiguientes oportunidades) a los profesionales del área.

viernes, 9 de enero de 2015

Critizen: la app que las marcas temen



citizen
Fuente: diario_responsable.com | elandroidelibre.com .- Critizen es una app móvil que permite hacer reclamaciones de forma rápida y sencilla y dejar constancia de ello para que otros internautas lo conozcan. Además incorpora la que es posiblemente la función más interesante, las "trending critics". Las redes sociales sirven (entre otras cosas) para dar visibilidad a los problemas de los usuarios y Critizen se presenta como una red especializada en ello. Realizar una aportación es facil, usted cuenta su problema y esta plataforma le ayudará a difundirlo. Su voz será escuchada evitando colas, pérdidas de tiempo y olvidando la temida frase de "por favor, manténgase a la espera en breves momentos un agente atenderá su llamada". Ahora bien, no sólo puede dejar constancia de aspectos negativos, sino que también podrá compartir aquello que más admira de una compañía. La aplicación tiene un diseño simple, con pocos efectos gráficos y centrada en ver las quejas de la gente, buscar locales y poner la tuya. Poco que añadir además de que se publicita en televisión y que esperamos que alcance una cantidad de usuarios suficiente como para que la idea empiece a tener suficiente potencia, de momento servirá para desahogarnos. 
Critizen es muy fácil de usar, en pocos pasos las quejas quedan publicadas para siempre. Esta app, que también se puede consultar va través de su página web se encarga de hacer llegar las quejas a las empresas, y el usuario a su vez puede hacerla llegar a todos sus amigos para que lo sepan y le apoyen. Hablamos del pricipio del fin de las reclamaciones lentas, incómodas y que no llegan a ninguna parte.

Qué se puede hacer con Critizen:

- Quéjarse sobre una empresa, marca, establecimiento o local. Buscar entre las marcas que expuestas en dicha aplicación y si no la encuentra se puede dar de alta. El usuario tiene la oportunidad de realizar reclamaciones de empresas relacionadas con viajes, motor, alimentación, restaurantes, entretenimiento, moda, energía, transportes, casa, tecnología, internet, ecommerce y educación entre otros. Es necesario explicar con detalle la queja y la acompaña con una fotografía mucho mejor.
- Compartir críticas entre amigos o conocidos para que a ellos no les pase lo mismo y conozcan su problema, lo comenten y le ayuden a difundirlo.
- Encontrar posibles soluciones, respuestas u opiniones a sus dudas sobre cualquier marca, establecimiento o local.
- Apoyar a través de comentarios o “+1” las quejas de otros usuarios a los que tal vez no conozca pero con los que se sienta identificado o tengael mismo problema que usted. Cuantos más apoyos tenga una crítica mucho mejor. Hágales saber su opinión sobre un determinado asunto. Muchos usuarios hacen la fuerza dentro de Critizen.
- Descubrir las críticas, elogios y opiniones más populares en los “Trending Critic”.
La App está disponible para terminales Android y se puede conseguir mediante Google Play, aunque también cuenta con una versión web para acceder desde cualquier dispositivo con conexión a Internet.

martes, 6 de enero de 2015

Se reglamentó el registro "No llame" para evitar llamadas de telemarketing


Fuentes: Infonews|Infobae|Infojus.- El servicio rige para todo el país y busca proteger a los usuarios del servicio de telefonía, cualquiera sea su modalidad, de los abusos en el contacto, publicidad, oferta, venta y regalo de bienes o servicios no solicitados. La inscripción puede hacerse online o telefónicamente. Según publica hoy el Boletín Oficial, el Gobierno reglamentó la Ley 26.951 que creó el Registro "No llame", mediante el decreto 2.501, del 17 de diciembre del año pasado. El objetivo del servicio es "proteger a los titulares o usuarios autorizados de los servicios de telefonía en cualquiera de sus modalidades de los abusos del procedimiento de contacto, publicidad, oferta, venta y regalo de bienes o servicios no solicitados", que a partir de ahora "deberán derivar siempre del requerimiento del interesado, requisito, que actuará como principio rector en la materia". 

En ese sentido, el Ejecutivo destacó que, en base a las normas sobre defensa del consumidor y lealtad comercial, "resulta necesario prever que, quienes publiciten, oferten, vendan o regalen bienes o servicios, utilizando como medio de contacto los servicios de telefonía en cualquiera de sus modalidades, deberán siempre realizar los llamados desde un número visible desde el identificador de llamadas".
El Registro es administrado por la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y se puede ingresar a través de la página de internet www.nollame.gob.ar, desde donde el usuario puede dar de alta su número telefónico para no recibir llamados (rige para telefonía básica o celulares), anular su inscripción, denunciar si lo siguen llamando y verificar el estado de su trámite. La inscripción también puede hacerse telefónicamente desde los números 146 o desde el 0800-444-3360.
El Registro también se aplica a campañas publicitarias o promocionales contratadas en el extranjero, ya que todos quienes deseen realizar procedimientos de contacto, publicidad, oferta, venta y regalo de bienes o servicios no solicitados, deberán consultar previamente el Registro.
Las excepciones a la prohibición son: a) Las campañas de bien público; b) Las llamadas de emergencia para garantizar la salud y seguridad de la población; c) Las campañas electorales; d) Las llamadas de quienes tienen una relación contractual vigente, siempre que se refieran al objeto estricto del vínculo y sean realizadas de lunes a viernes en el horario de 9 a 21 y los sábados de 9 a 13 horas; e) Las llamadas de quienes hayan sido expresamente permitidos por el titular o usuario autorizado de los servicios de telefonía en cualquiera de sus modalidades, inscriptos en el Registro Nacional “No Llame”.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Argentina pone fin a las grasas trans



Cardiólogos festejan el fin de las grasas transFuente: AFP - ANMAT.- Argentina se convirtió en el tercer país del mundo y el primero de Latinoamérica en arrinconar por ley las grasas trans, usadas por la industria para mejorar el aspecto pero responsables de un aumento de la mortalidad por enfermedades. La La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) tiene en marcha la campaña "Argentina 2014 libre de grasas trans", entre cuyos objetivos se encuentran los de Informar al consumidor sobre qué son las grasas trans, sus efectos perjudiciales para la salud y la necesidad de disminuir su consumo, y Dar a conocer la nueva reglamentación sobre grasas trans (artículo N° 155 tris del Código Alimentario Argentino)


Cualquier producto alimentario vendido en Argentina podrá tener un máximo de un 5% de grasas trans del total del contenido en grasas, que se sumará al límite del 2% impuesto en aceites vegetales y margarinas desde 2012. Con la aplicación de la nueva normativa, que sigue los pasos de las normas aprobadas en Suiza y Dinamarca, “ se estima que puede haber una reducción de 1.500 muertes anuales asociadas a enfermedades coronarias y unos 5.000 eventos vasculares menos, como infartos, anginas o accidentes cerebrovasculares”, dijo a Efe el viceministro de Salud argentino, Jaime Lazovski. Los datos facilitados por Lazovski coinciden con el estudio de “Evaluación del impacto sanitario y económico de las políticas para eliminar grasas trans” del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria.
El director del estudio, Adolfo Rubinstein, consideró que los beneficios serán especialmente significativos en poblaciones de nivel socioeconómico más bajo, donde el consumo de grasas trans es mayor, y permitirá ahorrar al sistema sanitario argentino “hasta 100 millones de dólares en tratamientos”.
La reforma del código alimentario fue aprobada por el Congreso argentino en 2010 y se concedieron cuatro años a la industria para adaptarse. “ A partir de ahora, ya no se pueden fabricar productos que contengan más del 5% de grasas trans, pero el proceso de todo lo que se ha elaborado hasta hoy y que va a seguir circulando en góndolas de supermercados permanecerá hasta abril” , puntualizó el viceministro de Salud.
En este tiempo se ha detectado una reducción de estas grasas en todos los productos alimentarios, pero algunos todavía siguen por encima de los límites, como algunos “baños de repostería, alfajores, productos de panadería, barras de cereal y galletitas”, indicó Allemandi a partir de los resultados obtenidos por la FIC Argentina en un recorrido por supermercados.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Entrevista a Thomas Piketty: "El capitalismo debe volverse el esclavo de la democracia y no lo contrario"



Fuente: Página/12.- Es el “gurú mundial” del momento, pero su investigación demuele los mitos impuestos por los economistas tradicionales. Explica los alcances de la desigualdad a la que lleva el actual desarrollo y la necesidad de la regulación pública del capital para contrarrestarla. En este principio del siglo XXI hay un riesgo muy serio de que volvamos a las desigualdades del XIX. Esto ya es una realidad en algunos casos y en otros no. Es cierto, en la teoría de Marx había una salida económica al proceso. Había una contradicción entre el descenso de la tasa de beneficios que iba a conducir a una catástrofe final y al fin de este sistema. Puede que mis conclusiones sean todavía más pesimistas porque, desde un punto de vista estrictamente económico, no hay salida. El rendimiento del capital puede mantenerse a un nivel elevado, en particular porque siempre hay ganancias oriundas de la productividad, de las innovaciones tecnológicas, del crecimiento de la población. A pesar de una acumulación creciente del capital, el rendimiento se mantiene a un nivel superior a la tasa de crecimiento. En todo caso, sería un error pensar que una salida puramente económica –o sea el descenso de los beneficios– va a resolver esta contradicción. Mis conclusiones son pesimistas desde un punto de vista económico pero optimistas desde el punto de vista político. Hay soluciones políticas a este problema. La institución fiscal, social o educativa permite organizar ese proceso de acumulación del capital de una forma más igualitaria y por el bien común. (...) La propiedad privada, el capitalismo, las fuerzas del mercado deben estar al servicio de la democracia y del interés general. El capitalismo debe volverse el esclavo de la democracia y no lo contrario. Hay que utilizar las potencialidades del mercado para enmarcarlas severamente, radicalmente si es necesario, para ponerlas en la buena dirección. Es perfectamente posible (...) Cuando la desigualdad, en particular la desigualdad patrimonial, se torna extrema, esa desigualdad no es solamente inútil para el crecimiento sino que incluso puede perjudicarlo. Esa desigualdad se vuelve un freno a la movilidad, un factor de perpetuación de la desigualdad en el tiempo y, también, se convierte en una verdadera amenaza para nuestras instituciones democráticas. Una concentración importante del poder del dinero conduce a una concentración demasiado importante del poder de influencia en los medios, en la vida política. (...) Tenemos que tomar muy en serio la cuestión de saber cómo se limita a través del Estado de derecho y de instituciones muy fuertes ese control del dinero. (...) La desigualdad rompe el contrato social, rompe el principio de igualdad frente a la ley, de igualdad frente al sufragio universal. Cuando tenemos una desproporción extrema de los medios financieros tenemos también una desproporción extrema de los medios de influencia en la vida política. La desigualdad también rompe el lazo social y cívico por medio del cual se acepta que se pongan en común importantes recursos para financiar el bien público, la protección social, los servicios públicos. Si las clases medias, las clases populares, tienen la duradera impresión de que pagan más impuestos que los ricos, el consenso fiscal se rompe, o sea, el consenso que hace posible que todos acepten pagar una parte importante de los recursos producidos para financiar el acceso a la educación, a la salud, a las infraestructuras. Toda esa aceptación de la vida en común termina potencialmente en tela de juicio con la secesión a los más ricos. Si queremos una democracia real necesitamos instituciones sociales y políticas que enmarquen la propiedad privada, que limiten la acumulación entre algunas manos. Desconfío mucho de los discursos –a menudo muy hipócritas, que se escuchan en muchos países– sobre la idea abstracta de la igualdad. A veces se sirven de ellos para rechazar el impuesto progresivo, para justificar –en Francia y en otros países– que se invierta tres o cuatro veces más en los sectores educativos donde van los hijos de las elites antes que allí donde van los hijos de las clases populares. Y todo eso con una buena conciencia republicana. El principio abstracto de la igualdad es proclamado muy a menudo para justificar desigualdades perfectamente reales, extremas. Siempre hay que poner en tela de juicio ese principio, deconstruir esa proclamación (...) hay que acostumbrarse al hecho de que un crecimiento del 5 por ciento anual, como ocurrió en las décadas de la posguerra, no continuará eternamente. Hay que acostumbrarse a vivir con un crecimiento estructuralmente más lento, más limpio. Lo que hace falta, sobre todo, es más transparencia en la distribución social del crecimiento. Es absolutamente preciso contar con más información democrática y verificable sobre la forma en que los diferentes grupos sociales, los diferentes grupos de ganancias y de patrimonio se benefician o no con el crecimiento (...) La meta de los impuestos es poder producir bienes públicos. El impuesto es interesante por lo que permite hacer. Si usted mira la situación en Europa, los países más ricos, los más competitivos, Dinamarca o Suecia, tienen una tasa impositiva obligatoria del 40 por ciento al 50 por ciento. A su vez, los países más pobres como Bulgaria o Rumania tienen una tasa impositiva del 20 por ciento. Si bastara con pagar pocos impuestos para ser ricos, Bulgaria o Rumania serían más ricos que Dinamarca o Suecia. Pero no es así como funciona. Tener impuestos elevados puede ser bueno para el desarrollo económico, siempre y cuando se utilicen esos altos impuestos para financiar los servicios públicos, las infraestructuras colectivas, la educación, la salud. Leer nota completa...