miércoles, 2 de julio de 2014

Los usuarios de celulares podrán negarse a recibir publicidad

Fuente: Infojus Noticias.- El proyecto, sancionado por unanimidad, establece la creación del Registro Nacional "No Llame", que permite al usuario no recibir publicidad ni ofertas no solicitadas a través de su celular. La duración en el Registro, que dependerá del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, será de dos años, y la baja se podrá realizar en cualquier momento.
La Cámara de Diputados convirtió en en ley el proyecto que permite a los usuarios de telefonía celular no recibir más publicidad en sus dispositivos móviles, a partir de la creación del registro denominado "No llame".
El proyecto, sancionado por unanimidad por el cuerpo legislativo, establece la creación del Registro Nacional "No Llame", que permite al usuario no recibir publicidad ni ofertas no solicitadas a través de su celular.
La iniciativa "protege a titulares o usuarios autorizados de los servicios de telefonía en cualquiera de sus modalidades de los abusos del procedimiento de contacto, publicidad, oferta, venta y regalo de bienes o servicios no solicitados".
A lo largo del proyecto, se establece que podrá inscribirse en el registro "toda persona física titular o usuario autorizado del servicio de telefonía que manifieste su voluntad de no ser contactada por quien publicitare, ofertare, vendiere o regalare bienes o servicios".
Se dispone que la inscripción al registro debe ser gratuita, por medios sencillos y eficientes; y que, luego de ser registrado, el cliente tiene derecho a obtener una constancia de dicha inscripción.
La duración en el Registro, que dependerá del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos será de dos años, y la baja se podrá realizar en cualquier momento.
Las empresas prestadoras de servicios telefónicos y los call center que trabajen de manera tercerizadas con las operadoras deberán actualizar la nómina de registrados con una periodicidad de 30 días.
Entre las excepciones se contemplan las campañas de bien público, las llamadas de emergencia pública, las campañas electorales y las llamadas que deben ser realizadas por razones contractuales, estás últimas en `horarios razonables`, señala el texto del proyecto.

sábado, 28 de junio de 2014

La CSJN continúa profundizando su doctrina en materia de acciones colectivas de consumo - Por Francisco Verbic

Fuente: Francisco Verbic - classactionsargentina.com. En fecha 24 de Junio de 2014 la CSJN dictó cuatro importantes pronunciamientos en causas colectivas de consumo, insistiendo en dos de ellos sobre la habilitación de las asociaciones de defensa del consumidor para promover demandas colectivas en tutela de derechos individuales homogéneos de usuarios y consumidores, así como también sobre diversos requisitos de trámite de este tipo de procesos. Estas decisiones fueron tomadas en los autos “Consumidores Financieros c/ Banco Itaú Buen Ayre Argentina S.A. s/ ordinario” (cargos en cuenta corriente bancaria) y “Consumidores Financieros c/ La Meridional Compañía Argentina de Seguros S.A. s/ ordinario” (intereses en primas de seguro). El voto mayoritario en ambos casos estuvo integrado por los Ministros Lorenzetti, Highton de Nolasco, Fayt y Maqueda, mientras Petracchi acompañó en concurrencia remitiendo a lo dicho en “PADEC c/ Swiss Medical”.
En el caso contra la compañía aseguradora, la CSJN sostuvo que el asunto era similar a lo resuelto en “PADEC”. Es importante destacar que el considerando 5° del voto de la mayoría reafirmó y profundizó en esta oportunidad lo expuesto por Petracchi en el considerando 9° de “PADEC”. En este sentido sostuvo que los diferentes montos individuales involucrados en el asunto y las particularidades de los seguros contratados “no impiden que la materia de fondo planteada pueda decidirse, útilmente y con efecto expansivo, en el marco de un único proceso judicial”. Digo que no sólo reafirmó sino que también profundizó la línea argumental de Petracchi ya que este último, al pronunciarse en “PADEC”, sólo se había referido a los montos individuales en juego mas no a diferencias de otro tipo (ver una nota a dicho precedente acá).
También resulta relevante lo afirmado por la mayoría en el considerando 7° con relación al que el tribunal de origen debe, entre otras cosas, garantizar que la adecuada representación del grupo se mantenga a lo largo de todo el caso. En este sentido, el voto mayoritario sostuvo que el tribunal debe “supervisar que la idoneidad de quien asumió su representación [la del grupo afectado] se mantenga a lo largo de todo el proceso”, dejando bien en claro que este recaudo no sólo configura un requisito de admisibilidad de la acción sino un reaseguro constitucional esencial para proteger a los miembros del grupo ausentes en el proceso (sobre el requisito de la representatividad adecuada y su reconocimiento inicial en el derecho argentino en el fallo “Halabi” ver acá).
Por último, merece señalarse la exhortación a los tribunales inferiores para “implementar adecuadas medidas de publicidad orientadas a evitar la superposición de procesos”, por un lado, y el señalamiento de que la actora “deberá informar en forma clara e indubitable en su primera presentación procesal la iniciación de más de una acción colectiva con idéntico objeto” (sobre litigios colectivos paralelos y superposición de procesos, ver nota a fallo acá).
El caso bancario transitó por una línea argumental estrictamente similar, incluso en cuanto a las diferencias insustanciales (a los efectos de la homogeneidad requerida para la admisibilidad y procedencia de este tipo de acciones) que presentaban las situaciones de los miembros del grupo (uno de los aspectos más relevantes de ambas decisiones). Ver al respecto el considerando 5°, tercer párrafo, de esta última decisión.
Ambas sentencia completas pueden descargarse de acá (seguros) y acá (bancario).

miércoles, 11 de junio de 2014

Freno a la usura bancaria y financiera en Argentina

Fuente: iProfesional.com.- Tal como se rumoreó en los últimos días, elBanco Central modificó este martes el régimen normativo de las tasas de interés para préstamos personales y prendarios. Además, a través del comunicado 50.401, el BCRA establece nuevas reglas para el cobro de comisiones y cargos, al tiempo que define como "Costo Financiero Total Nominal Anual", el costo del endeudamiento para evitar distorsiones.
La norma también fija los costos de las tarjetas de crédito y cuáles son los servicios financieros considerados básicos, tales como el costo de mantenimiento de las cajas de ahorro, las extracciones en cajeros automáticos, la reposición de tarjetas de débito y los servicios adicionales, entre otros.
Según el comunicado del Banco Central, estas medidas "están orientadas a expandir el créditopara las familias en condiciones más favorables, en un contexto de elevado nivel de liquidez de las entidades financieras, fuerte potencial de crecimiento en términos de la relación crédito/PBI y un mercado crediticio con un nivel de morosidad reducido en relación con los estándares internacionales".
En resumen, en primer lugar, adoptó un régimen de tasas de interés de referencia para préstamos personales y prendarios, otorgados a personas físicas que no sean consideradas micro, pequeñas y medianas empresas.
Mediante este esquema, las tasas para estas financiaciones no podrán superar el producto surgido de la tasa de corte de LEBAC a 90 días de plazo por un factor multiplicativo, ubicado entre 1,25 y 2,00, dependiendo del tipo de préstamo y del Grupo de Banco.
Es decir, la flamante regulación del Banco Central establece que las entidades deberían cobrar un límite de interés de entre 33,6% y 53,7%.
A este último efecto, las entidades se dividirán en dos grupos:
-Grupo I: agentes financieros del estado nacional, provincial o municipal y/o demás entidades que participen con, al menos, 1% del total de los depósitos del sector privado no financiero.
-Grupo II: las entidades restantes.
En base a este cálculo, el BCRA publicará cada mes la "tasa de interés de referencia" para las entidades y que será aplicable a cada tipo de préstamo (personales, prendarios y compras de cartera).
De esta manera, las tasas aplicadas por cada entidad para cada préstamo dentro de las líneas mencionadas no podrán superar la "tasa de interés de referencia" informada por el BCRA.

Topes para comisiones y cargos
En segundo lugar, en el marco de la normativa sobre "Protección de los usuarios de servicios financieros", el BCRA estableció nuevas reglas sobre comisiones y cargos de productos y servicios financieros básicos.
A partir de la entrada en vigencia de la norma, las entidades financieras y las emisoras no financieras de tarjetas de crédito deberán contar con autorización previa de la entidad monetaria para aplicar aumentos al costo de dichos servicios y cambios a los rubros que los integran, la cual deberá solicitarse por nota al Banco Central.
La norma establece, además, cuáles son los servicios financieros considerados básicos, tales como el costo de mantenimiento de las cajas de ahorro, las extracciones en cajeros automáticos, la reposición de tarjetas de débito y los servicios adicionales vinculados a cuentas de depósitos de la seguridad social, entre otros.
Asimismo, se introdujo el "Costo Financiero Total Nominal Anual", como fiel expresión del costo de endeudamiento, con el objeto de evitar distorsiones.
La modificación obedece a que el uso de la Tasa Efectiva Anual supone la capitalización mensual de los intereses devengados sobre cada crédito y también sobre los conceptos computables en el CFT, (como el IVA y los seguros), lo cual no condice con el hecho de que esos intereses son cobrados mensualmente, toda vez que el 98% de los deudores se encuentra en situación normal.
Por ello, en lo sucesivo, se utilizará la Tasa Nominal Anual como única expresión del CFT de las financiaciones. Asimismo, la difusión del CFT deberá diferenciar la carga impositiva del préstamo.

Financiamiento de los proveedores no financieros
Por último, se estableció una regulación para el acceso al financiamiento de los proveedores no financieros de crédito, entendiendo como tales a aquellas personas jurídicas que ofrezcan crédito a individuos, sin ser entidades financieras supervisadas por el BCRA.
En este concepto, se incluyen las asociaciones mutuales, las cooperativas y las emisoras no financieras de tarjetas de crédito o compra, entre otros prestadores.
Los proveedores no financieros de crédito de mayor envergadura deberán inscribirse en el BCRA en un plazo de 90 días. "Quienes no lo hicieren, verán restringido su acceso al financiamiento en entidades financieras", comunicó el organismo que dirige Juan carlos Fábrega.
Los intereses nominales (TNA) más elevados hasta el momento alcanzaban un máximo del orden del 105% -en el caso del Cordial- existiendo un grupo de varias entidades cuyos niveles se ubican en un rango que va del 98% al 104%. Aunque en los bancos líderes la tasa bajaba del 30 al 50 por ciento (ver cuadro).
La cuestión es que este aspecto es sólo un ingrediente más dentro de un cóctel mucho más complejo de cargos, que componen el llamado costo financiero total (CFT),que reúne una variedad de ítems, que van desde la comisión por reserva de fondos hasta el IVA por los intereses. En definitiva, todos ellos inciden en el cálculo de la cuota final que debe pagar el usuario. 
Para tener una idea de su importancia, basta decir que, en el peor de los casos, el CFT incrementa la tasa nominal unas 2,7 veces, mientras que para los de primera línea ronda las 1,7 veces.
El mayor costo financiero total del mercado lo ostentó nuevamente el Banco Columbia, con la friolera de un 360%, seguido por Compañía Financiera Argentina y Servicios y Transacciones, con el 229% y 217%, respectivamente (ver cuadro). 
"Por lo general, las financieras y los bancos más pequeños ofrecen muchos préstamos, la mayoría de ellos de montos bajos, que están asociados a un elevado gasto administrativo que se traslada a la tasa", afirma un ejecutivo de una de las firmas líderes.
También esta situación se ve favorecida porque muchas personas, "miran más si pueden pagar la cuota que los costos implícitos del préstamo", remarca.
¿Por qué los bancos cobran intereses tan altos? Porque incluyen todo el riesgo de la operación, que contempla el no cobrar lo prestado, y gastos administrativos muy elevados, producto de haber otorgado muchos créditos pero de montos pequeños. (*) Texto de las normas ingresando a BCRA (sección "Normativa"): Comunicaciones A 5590, A 5591, A 5592 y A 5593


lunes, 9 de junio de 2014

EEUU|General Motors admite negligencia por ocultar peligrosa falla en autos



Fuente: Washington. EFE. General Motors (GM) reconoció ayer que actuó de forma inaceptable, con incompetencia y negligencia cuando sus empleados ocultaron, por años, un peligroso defecto en el sistema de ignición de millones de sus vehículos, por lo que ha despedido a 15 altos ejecutivos. La consejera delegada de GM, Mary Barra, acompañada por el presidente de la compañía, Dan Ammann, y el vicepresidente ejecutivo, Mark Reuss, compareció ayer durante horas ante empleados, medios de comunicación y analistas para dar a conocer los resultados de una investigación sobre la actuación de la empresa. Barra reconoció que el informe final, a cargo de un exfiscal general, fue “exhaustivo, brutalmente duro y profundamente preocupante”. Según el documento preparado por Anton Valukas tras entrevistar a 230 empleados de GM y revisar millones de documentos, durante más de una década el personal de la firma falló en buscar, compartir o recoger conocimiento, fracaso que tuvo graves consecuencias.
“Hay múltiples componentes en estos fallos, desde errores individuales a la disfunción organizativa pasando por sistemas inaccesibles para algunos e impenetrables para muchos”, resaltó el informe.
Barra, que trabaja para GM desde que tenía 18 años, pero que la dirige desde el 15 de enero de este año, manifestó que la empresa aprendió, y puso en marcha las medidas para que la crisis por el defecto del sistema de ignición no se repita.
“Para aquellos que han dedicado sus vidas a esta compañía, es muy doloroso ver expuestas nuestras deficiencias de forma tan vívida”, reconoció la ejecutiva.
La consejera delegada de GM, Mary Barra, acompañada por el presidente de la compañía, Dan Ammann (derecha), y el vicepresidente ejecutivo, Mark Reuss, durante una conferencia de prensa realizada ayer. | AFP.
Para empezar, Barra aceptó la responsabilidad de GM en un defecto que ha provocado al menos 13 muertes en Norteamérica, 47 accidentes y la llamada a revisión de 2,6 millones de autos, lo que le costará a la firma unos $1.300 millones.
El informe afirmó que no hay indicios de que los más altos directivos de GM conocieran de la existencia del defecto o que las más altas esferas, incluida Barra, conspiraran para ocultar el problema.
La primera consecuencia del documento fue el despido de 15 ejecutivos y medidas disciplinarias contra otros seis. La segunda fue la creación de un programa para indemnizar a las víctimas de los accidentes relacionados con el defecto, que permitió que se apagara el motor de los vehículos afectados, de forma involuntaria, mientras estaban en marcha.

sábado, 24 de mayo de 2014

Consumo y consumismo: el show de educar a Truman

Fuente: http://www.laeconomiatransparente.com/ - Por Cristina Carrillo.- El atributo básico a desarrollar para superar los problemas de las economías familiares es la independencia de criterio frente a las “necesidades” artificiales creadas por la sociedad de consumo. Por desgracia, los que más se benefician de la situación tal y como está suelen ser los que agitan la bandera de la educación financiera con mayor entusiasmo. El zorro guiando a las gallinas. Como es lógico, formar ciudadanos más conscientes y críticos no se encuentra entre sus objetivos prioritarios (ni secundarios): la verdad es que prefieren mantenernos a todos viviendo en el show de Truman.
¿Cuál es la capacidad, habilidad o conocimiento más importante para lograr una economía personal saneada (que nos permita llegar a fin de mes, ahorrar para la jubilación, etc.)? Dudo mucho que la respuesta se encuentre entre los contenidos que las autoridades parecen empeñadas en incluir en los currículos escolares. Por muy útil y conveniente que sea conocer la fórmula del interés compuesto, entender el papel de los bancos en la economía o distinguir los medios de pago, ninguna de esas habilidades va a contribuir de forma significativa a mejorar nuestras decisiones financieras cotidianas.
El atributo básico a desarrollar para superar los problemas de las economías familiares es la independencia de criterio frente a las “necesidades” artificiales creadas por la sociedad de consumo. Por desgracia, los que más se benefician de la situación tal y como está suelen ser los que agitan la bandera de la educación financiera con mayor entusiasmo. El zorro guiando a las gallinas. Como es lógico, formar ciudadanos más conscientes y críticos no se encuentra entre sus objetivos prioritarios (ni secundarios): la verdad es que prefieren mantenernos a todos viviendo en el show de Truman.

Truman, en la inopia
Para los que no han visto la película, Truman (Jim Carrey) es el protagonista involuntario de un reality show dirigido por un tal Christof, en el que cada minuto de su vida es retransmitido en directo al mundo entero. El pobre Truman ignora que la ciudad en la que vive (Seahaven) y todas sus relaciones son completamente falsas: sus padres, sus amigos, su mujer… Son sólo actores que no sienten ningún afecto ni interés real por él: entran y salen de su vida (y del show) por exigencias del guión. Las conversaciones que mantienen con Truman son un pretexto para promocionar los productos de las empresas que financian ese gigantesco despropósito. Algunas de las escenas más hilarantes de la película son también profundamente tristes: la conversación con unos vecinos que, sin prestar atención a sus palabras, se concentran en colocarle en la posición adecuada para que la cámara pueda enfocar un anuncio publicitario; o la absurda discusión conyugal con su esposa, que insiste en proclamar las excelencias de una marca de cacao mientras Truman se desgañita intentando comunicarse con ella.
El gran problema de las economías familiares en nuestros días es que… todos somos Truman. Al igual que él, vivimos en la ingenua creencia de estar controlando nuestra vida, cuando en realidad sólo somos figurantes interpretando las escenas que otros han escrito para nosotros. El papel de Christof lo desempeñan tanto las empresas como los gobiernos, bajo el argumento machacón de que “el consumo impulsa el crecimiento económico”: ahora te toca comprar una casa, ahora te toca comprar un auto, ahora te toca pedir un préstamo para las vacaciones, ahora te toca vestir de una manera que refleje el estatus al que aspiras, ahora te toca ahorrar contratando este producto… ¿Tu smartphone ya tiene un año? Estás fuera de onda... ¿A qué esperas para comprar el último modelo? Todos los que se supone que se interesan por nosotros están, en realidad, tratando de vendernos algo.
Truman pasa la mayor parte de la película sin saber que las cámaras le siguen incluso en sus momentos más privados, y que millones de ojos anónimos observan con avidez todos y cada uno sus actos. Con la misma feliz inconsciencia, hemos trasladado una parte importante de nuestras vidas al mundo virtual, en el que interactuamos bajo una errónea ilusión de intimidad. Elegimos soslayar el hecho aterrador de que cualquier búsqueda en nuestro navegador favorito desencadena de inmediato un bombardeo publicitario en cada página que visitamos, en aras de una presunta “personalización para la mejor satisfacción de nuestras necesidades”, según argumentan los amos del ciberespacio.
Un amigo me contaba el asombro de su hijo adolescente ante la increíble “casualidad” de que todos los banners publicitarios hicieran referencia a productos y servicios próximos a su domicilio o relacionados con lo que él estaba buscando justo en ese momento. “¿Cómo saben que yo vivo en Málaga?”, se maravillaba el chico. ¡Ah, la magia de Internet!

Abriendo los ojos
En torno a los 30 años, Truman siente un indefinible vacío existencial. Algunos ligeros pero evidenteserrores de producción despiertan sus sospechas: a su alrededor ocurren cosas muy raras. Para deleite de los telespectadores, su comportamiento se torna imprevisible. Pero el director-dios Christof no puede permitirlo: ¡el show debe continuar! En ese punto, nuestro protagonista comprueba que carece de algo que siempre había dado por sentado: la libertad. Cuando todos los intentos de abandonar la ciudad o alterar su rutina diaria se ven frustrados por circunstancias a cual más surrealista, Truman se convence de que está siendo vigilado y manipulado por todos los que le rodean.
En una sociedad como la nuestra, que llama "consumidores" a los ciudadanos y “mercados” a los países, todavía es reducido el porcentaje de trumans dispuestos a cuestionar el guión. Hace falta mucha atención para percibir las incoherencias de una narración que supedita las necesidades reales de las personas a la perpetuación del show.
El mensaje publicitario que hemos interiorizado en nuestro papel de Truman es que el consumo es requisito ineludible para alcanzar la felicidad. Paradójicamente, es cierto que existe una estrecha relación entre felicidad y consumo, pero funciona en sentido contrario. Serge Latouche, uno de los impulsores del movimiento por el decrecimiento, considera demostrado que las personas felices tienen menos necesidad de consumir. ¿Deberíamos concluir, por tanto, que a nuestros gobernantes no les interesa que seamos felices? Una idea para la reflexión…
Muy lejos del decrecimiento, la mayoría seguimos considerando nuestra propensión al consumo no como un problema de autocontrol, sino como una aspiración legítima y apetecible que se ve fastidiosamente limitada por la falta de recursos económicos. El entorno financiero, empresarial y político respalda hasta tal punto esta percepción que en muchos lugares los bancos restringen el crédito para la financiación de emprendimientos o actividades productivas, mientras lanzan promociones y campañas masivas para incentivar el uso de tarjetas de crédito y la contratación de préstamos para el consumo. “Sorry, no puedo financiar tu proyecto empresarial… ¡demasiado riesgo! Eso sí, para que te consueles puedes pagar tus vacaciones en cómodas cuotas”.
¿Quiénes son los más afectados por esta estrategia? Obviamente, las clases medias y los más desfavorecidos. Aunque el apetito consumista atraviesa el espectro social de arriba abajo, el problema aparece cuando los recursos disponibles no resultan suficientes para satisfacer lo que astutamente se nos presenta como “nuestro derecho al consumo”.
En el imprescindible libro “Vida de consumo”, Zygmunt Bauman analiza la diferencia entre consumo y consumismo. Mientras el consumo es un rasgo y ocupación del individuo humano, e implica la satisfacción de sus necesidades básicas, el consumismo es un atributo de la sociedad: “la capacidad esencialmente individual de querer, desear y anhelar es separada de los individuos y reciclada como fuerza externa capaz de poner en movimiento a la sociedad de consumidores”.
Como miembros obedientes de esa sociedad, hemos incorporado a nuestras necesidades personales de compra lo que, en realidad, sólo son necesidades de venta de otros: aprendemos a desear lo que la sociedad nos señala como deseable.
¿Y qué pinta la educación financiera en este contexto consumista? Pues lo mismo que el resto del atrezo: contribuye a crear una ilusión de libertad. Sugiere que si tenemos problemas financieros es debido a un déficit de conocimientos específicos y/o a la negligencia con que gestionamos nuestros recursos. Por supuesto, los que nos llaman ignorantes e insensatos son los mismos que nos inoculan las tendencias suicido-consumistas con las que asesinamos nuestra economía personal.

Al fin, la libertad
Entre la seguridad del único mundo que conoce y la incertidumbre de lo desconocido, Truman está decidido a apostar por la libertad. Además de la obvia falsedad de su entorno, tiene otra poderosa motivación: sabe que en ese misterioso “exterior” está la única mujer con la que estableció una verdadera conexión (una actriz secundaria que cometió el error de enamorarse de él y, por supuesto, fue fulminantemente despedida del show). Truman huye en barco, pese al miedo a morir ahogado que le indujeron en la infancia, y Christof intenta detenerlo con una aparatosa tormenta que casi lo mata de verdad.
Cuando nuestro héroe está a punto de traspasar la puerta que separa el gigantesco escenario del mundo real, Christof arriesga una jugada desesperada y se dirige a él por primera vez desde el centro de producción, a modo de invisible “voz de Dios”. Con tono persuasivo y paternalista, le asegura que fuera va a encontrar las mismas mentiras y engaños, pero sin la belleza y la seguridad que él le ha proporcionado durante toda su vida. Tras unos instantes de suspense, Truman se despide teatralmente… y pone fin al show.
Echemos a volar la imaginación: ¿Cómo hubiera sido un programa de educación financiera orquestado por Christof en el ficticio mundo de Seahaven? Probablemente, la falsa esposa de Truman hubiera alternado en sus diálogos la recomendación de comprar un nuevo e increíble robot de cocina con aleccionadores recordatorios sobre la importancia de no gastar más de lo que se ingresa. Los falsos bancos de Seahaven empapelarían la ciudad con coloridos anuncios sobre préstamos para las vacaciones (los gastos financieros del 60% sólo figurarían en letra minúscula), al tiempo que impartirían talleres en las falsas escuelas, a los falsos hijos de Truman, sobre las virtudes del ahorro y los peligros del endeudamiento excesivo.
Ahora que lo pienso, ¿no suena todo esto sospechosamente familiar? Casi, casi, parece que estuviéramos hablando del mundo real. Lo cierto es que este enfoque resulta inútil, porque el hecho de que la gente no ahorre no es la causa del consumo excesivo... ¡es la consecuencia! Entonces, ¿por qué insistimos en comenzar todos los programas de educación financiera con el consabido ejemplo: “Si empiezas a ahorrar a los 20 años, en equiscientos años habrás acumulado un capital de…”? Porque a casi nadie le interesa proporcionar una educación financiera basada en identificar y sortear esas fuerzas sociales externas que no sólo nos indican lo que tenemos que anhelar y consumir, sino que nos llevan a confundir nuestros deseos con sus intereses. Afortunadamente, hay algunas luces en el horizonte: conscientes del verdadero origen del problema, en Brasil acaban de prohibir la publicidad y el marketing dirigido a los niños.
En resumen, la mejor educación financiera que podemos ofrecer, a jóvenes y adultos, es la que pone de manifiesto los trucos, limitaciones y miserias de vivir según guiones ajenos, por muy bien envueltos que se nos presenten. El gasto excesivo, el endeudamiento descontrolado y los demás daños colaterales del consumismo se verían probablemente muy disminuidos si, como Truman, hiciéramos mutis por el foro y saliéramos a crear una vida a nuestra medida.
Y, por si no nos vemos luego… ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!
Cristina Carrillo